Cada swing es como una huella, único

Todos en algún momento de nuestro desarrollo como jugadores, amateur o profesional, nos hemos fijado en los grandes jugadores y en sus “swings” perfectos y muchas veces cometemos el error de grabarnos, vernos a nosotros mismos y compararlos con los de un jugador profesional. ERROR. Como bien dice el título de este artículo, todos tenemos un swing natural, (único) dentro de nosotros y no debemos ir en contra de nuestra motricidad natural, por el mero hecho de creer que como lo hacen otros, ciertos cambios nos irán bien a nosotros.

El quid de la cuestión es otro. Todo buen jugador (y ojo no digo buen jugador a nivel profesional, ni jugadores de hándicap amateurs con hándicap bajo), todo buen jugador tiene que ser capaz de entender el porqué de sus errores en ciertos swings, solo así puede uno intentar “arreglar el problema” con ejercicios “drills” destinados a la mejora de algo concreto en el swing.

¿Quién no tiene un compañero jugador de golf que a lo largo de una partida “dice ser capaz de ver tu swing” y saber qué estás haciendo mal, como si sus ojos captaran las imágenes a cámara lenta?

Muchas personas creen que los instructores si pueden hacerlo y que por eso son instructores, pero la verdad es otra, a través del COMPORTAMIENTO/VUELVO DE LA BOLA, nosotros como profesores, podemos tener una idea generalizada de donde están los errores/gestos en el swing que producen un efecto u otro, pero no es porque tengamos una visión HD SLOW MOTION, puede que estemos más habituados a ver swings y que ciertos errores sean comunes para todos, POR ESA RAZÓN, quizás sepamos más rápido cómo arreglarlos, pero cada swing es ÚNICO y aun sabiendo todo esto, los mismos ejercicios que usaríamos con un jugador, quizás otro no pueda realizarlos y hay que buscar “engañar” “moldear” el cuerpo en una dirección para que poco a poco surjan efecto los cambios.

Si verdaderamente queremos mejorar nuestro juego y swing en general y nos gusta decir que en el fondo somos autodidactas en ciertos casos. Es importante sentarnos a entender el swing, sus efectos y los principios básicos para poder mejorar, pero no cometamos el error de probar cosas nuevas cuando quizás lo único que acabarán haciendo sera producirnos una lesión importante o empeorar nuestro swing (y eso que al principio parecerá que todo mejora) pero en el golf los problemas “gordos” siempre llegarán a largo plazo y esos son los más duros de solventar.

La belleza de golf reside en su complejidad y que para cada persona es el mismo deporte, pero supone un reto diferente. Disfruta de tu swing poténcialo y compite. No pretendamos ser otra cosa diferente más que nosotros mismos y nuestro swing.

¡A dominarlo se ha dicho!

Hasta el próximo artículo.