CAMPEONATO DEL MUNDO MATCHPLAY, EL TORNEO DE LA EXPERIENCIA

Esta semana hemos asistido a uno de los torneos (Matchplay) del año donde los jugadores han tenido que jugar 36 hoyos diarios desde el miércoles al domingo en una lucha contra su propia mente, condición física y contra un temporal poco amigo que ha exigido el máximo de todos los jugadores.

Cabe destacar la presencia de Tiger Woods, jugador que desde 2008 no había vuelto a jugar en este formato y que sin duda ha dejado unas sensaciones más que positivas. Golpes al alcance de muy pocos, banderas que se “agachaban” para evitar ser golpeadas por una bola que llegaba desde 150 metros de distancia y que no entraba de primeras porque algún gnomo no quiso (no hay otra explicación). Vimos a un tigre nuevo, un tigre sonriente, cercano con el público y metiendo pánico a otros jugadores como antaño. A pesar de un espléndido repertorio de golpes y juego psicológico con sus contrincantes, el joven danés Lucas Bjerregaard, de 27 años, logró someter al tigre en su partido de cuartos de final a falta de 2 hoyos para el final cuando perdía de 1.

Sabor agridulce para Europa, a pesar de las buenas actuaciones de los europeos, la final fue puramente americana y es que, en las semifinales, nuestro rey de la Ryder Cup, Francesco Molinari, estuvo ausente sin mostrar su mejor nivel, tal y como había hecho los días anteriores. Quedó claro que lo de Lucas con Tiger Woods fue meramente anecdótico, pero merecido, en cualquier caso, aunque a la hora de la verdad el danés se congeló. Por otra parte, antes de cuartos vimos a un Sergio García peleón, sufriendo para ir superando las rondas hasta que se le acabo la gasolina. Puede que siempre quitemos mérito a la presencia de Sergio en los torneos, pero los datos son los datos y este hombre siempre esta en los puestos de cabeza.

A pesar de lo que se diga, este torneo revindica a los más veteranos, dejando claro que la experiencia sigue teniendo mucho peso en este deporte y que no queda todo tan sujeto a la pegada y condición física de los más jóvenes (que supuestamente parten con esa ventaja), solo con mirar la tabla de enfrentamientos del torneo, vemos que jugadores jóvenes por debajo de los 30, que hayan llegado hasta cuartos de final solo hay uno Lucas Bjerregaard (27), el siguiente que más lejos llegó fue Rory Mcilroy (29) que cayó en la ronda previa contra Tiger Woods (43).

Otros jugadores como Kevin Na (35), Francesco Molinari (36), Matt Kuchar (40), Kevin Kisner (35), fueron los que más lejos llegaron, siendo este último el ganador del torneo.

Seguramente muchos piensen ahora, “bueno tampoco son tan mayores…”

No importa lo bello de este deporte es que aquí, puede ganar cualquiera…