Viento en popa a toda vela

Carlota Ciganda, Beatriz Recari, Azahara Muñoz, Belén Mozo, Nuria Iturrios. Estos son los nombres de algunas de las perlas del golf español dentro de la elite de la LPGA, nombres que no podemos olvidar ya que son muchas las alegrías que nos han dado y pocos los que conocemos sus éxitos.

Si bien es cierto que en el caso de Belén Mozo y Azahara Muñoz hace meses hemos visto como sus carreras provisionalmente se resentían un poco por duras lesiones. Hoy en día podemos celebrar la vuelta de Azahara a la élite, la cual poco a poco recupera su nivel y cada vez se encuentra más a gusto en el campo, prueba de ellos los 6 top 10´s que ha logrado en esta temporada 2019 y que promete un final apasionante donde no podemos descartar la posibilidad de una nueva victoria por parte de la malagueña.

Buena noticia también saber que la recuperación de Belén Mozo esta rozando su final. Belén se muestra optimista y con renovadas esperanzas de verse nuevamente en acción. A través de sus redes sociales, ha demostrado una fortaleza mental única y digna de una deportista de élite, ejemplo a seguir por los más pequeños que aspiren en convertirse en las nuevas golfistas del momento.

Sin duda alguna, quien se lleva todos los elogios y se encuentra un paso por encima de las ya mencionadas es Carlota Ciganda, en plena forma y con una carrera corta, aunque meteórica. Carlota ha logrado posicionarse ya en el ranking mundial dentro del top 10 de las mejores del mundo y ha ganado eventos dentro del calendario de la PGA, posicionándola como una de las favoritas siempre a optar por el triunfo y eso que solo estamos a mitad de temporada, con grandes todavía aún por jugar.

Nuestra armada española sin duda esta empezando a coger velocidad de crucero y todo apunta a que no se bajaran las revoluciones en mucho tiempo y esto para un deporte como es el golf, (el cual en España esta anclado en el ostracismo social por los viejos clichés de “un deporte para unos pocos privilegiados”) es positivo y más cuando nuestros referentes actuales, demuestran que en este barco hay sitio para todos.

“Navega, velero mío,

sin temor,

que ni enemigo navío

ni tormenta, ni bonanza

tu rumbo a torcer alcanza,

ni a sujetar tu valor…”

José de Espronceda (Canción del pirata)